Hay diferentes técnicas que podemos usar para aprender inglés aun sin buena memoria, a continuación te mencionaré algunas que me han funcionado a lo largo de esta aventura.

Cero distracciones
¡Te animaste a estudiar! Sacaste el tiempo y encontraste el material perfecto, pero… ding, llega una notificación a tu celular. Lo desbloqueas para ver que es tu amiga, le respondes y ya que estás ahí ¿por qué no revisar las otras redes sociales?
Media hora pasa, te das cuenta que perdiste tiempo valioso y vuelves a lo tuyo.
“¿Viste lo que dijo el presidente ayer?”, llega a hablarte un familiar y pierdes otra media hora.
¿Te pasa seguido?
Por esto es importante la preparación: Revisa cuáles son tus distracciones habituales y potenciales.
Acá algunos preparativos para que te des a la idea de qué puedes evitar:
- Poner el celular en silencio, en mi caso la opción de vibración no es útil ya que hasta eso me distrae.
- Avisar a las personas en casa que estarás estudiando, así evitas que puedan interrumpirte en ese momento.
- Escoge un lugar tranquilo. Bueno, muchas veces por el factor tiempo no contamos con la opción de elegir. Ya sea en la universidad, el trabajo u otro espacio, procura encontrar un sitio donde no hayan personas o al menos estés en silencio.
- Si decides escuchar música, preferiblemente que sea instrumental (sin letra). En muchas ocasiones te pueden distraer más que animar.

Programa tus sesiones de revisiones
Hay estudios que demuestran que nuestro cerebro tiende a olvidar información que no revisamos constantemente. Estas investigaciones, iniciadas por Ebbinghaus, han dado paso a descubrir diferentes beneficios dentro de la educación y la vida cotidiana.
En otra publicación les hablaré un poco más a fondo de estos estudios, al igual que la curva de olvido. ¡Dato muy interesante para aprender inglés!
Pero, ¿qué puedo hacer con esta información?
En pocas palabras, la repetición espaciada nos habla acerca de hacer constantes revisiones de los temas nuevos con menos frecuencia cada vez.
Por ejemplo:
Hoy aprendiste que el present perfect tiene cierta estructura, la escribiste y la entendiste. Pasas a otros temas y olvidas revisar esta estructura. Para evitar esto, lo ideal es que revises tus apuntes a la semana. Hagas algunos ejercicios y te asegures que sigues entendiendo. Si todo está bien, puedes dejar la siguiente revisión del mismo tema para dos semanas después. Y así, hasta que puedas usarlo en tus conversaciones con naturalidad.
Entonces, ¿son estas revisiones las que debo programar?
¡Exacto!
Al iniciar cada semana, o en los tiempos que consideres más apropiados, programa por adelantado los tiempos en que reeximanarás lo que estás aprendiendo. Ya que si no lo haces, lo más probable es que olvides por completo estas sesiones.
En mi caso he aprendido a usar Google Calendar para programar todas mis rutinas, pero esto es de tu propia elección: alarmas, recordatorios, notas post-it, usar un amigo para que te recuerde, ¿qué te queda a ti más fácil?
Escribir y hablar (mientras lees y escuchas)
Leer y escuchar son las habilidades más fáciles de aprender ya que implica recibir la información de manera pasiva. Pero escribir y hablar nos cuesta un poco más ya que debemos producir.
Para comprender mejor un tema o conjunto de palabras, escribirlo o decirlo en voz alta hará que tu cerebro se esfuerce un poco más y por ende la información será más fácil de retener.
Explicarle a alguien más también es una excelente estrategia, ya que recitarás con tus propias palabras lo que has aprendido.
Modifica tu entorno
Estudiar activamente es un gran paso, ¡te felicito! Ya vas por muy buen camino. Y aunque esto es primordial en tus rutinas, el estudio pasivo también puede servirnos para reforzar nuestro proceso.
Estudiar pasivamente implica que revisas la información sin tener que hacerlo directamente, por ejemplo, muchas personas al empezar cambian su idioma del celular a inglés, lo cual es genial y no nos toma tiempo adicional de nuestras rutinas.
Otras actividades pequeñas son el escribir tus to-do list (lista de pendientes) en inglés o los apuntes que tienes del trabajo, universidad o incluso notas en casa.
También puedes dejar notas adhesivas con el vocabulario que quieras memorizar en espacios que veas diariamente.
Empieza a ver tus series, videos o redes sociales en inglés. Por lo general el algoritmo entenderá que te interesa el contenido en inglés y te irá modificando tus recomendaciones una vez interactúas con ellas.
En esta publicación hablo sobre la importancia de estas pequeñas actividades en los niños, técnicas que también podemos aprovechar como adultos para aprender inglés con o sin buena memoria.
Evaluarte constantemente
Ya realizaste tu rutina, estudiaste fuertemente, ¿cómo sabrás cuando hayas memorizado algo? Sencillo: evalúate. Pueden ser pequeños tests que te hagas aleatoriamente, buscar quizzes online con el tema de tu preferencia o con tu tutora.
Así lograrás identificar a tiempo las falencias que tengas para trabajar en ellas.
Al igual que las revisiones, estas pequeñas evaluaciones también te recomiendo programarlas si tiendes a olvidar fácilmente las cosas.
En resumen:
Aprender inglés no sólo implica la hora que le dedicas a tu estudio, es necesario que prepares tu espacio para que no hayan distracciones, repasar constantemente, producir, aprovechar las herramientas que tenemos a mano para hacerlo más entretenido y examinar tus conocimientos constantemente.



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